
Me cansé de buscar amigas debajo de las piedras.
Ahora (sólo) de vez en cuando,
me acarician las mejillas
y enmarañan el pelo
como ráfagas de aire.
Supongo que esos momentos compensan,
si se saben disfrutar, el sentirse sola de los restantes.
Gracias por la cena de anoche.
Felicidades, Nerea.
entrelaluzylasombra